sábado, 6 de agosto de 2011

¡Mi vecino es un Zombie!


"You want to see helicopters? Come on, I'll show you helicopters."

(De un diálogo de Goodfellas)


Heme aquí, cinco de la tarde,en resaca, sentado, leyendo entre ojos rojos y con la boca llena de bilis la última brabuconada posteada por algún "ultra nice neo nazi kid from the right corner".  Así es,el tipo era feliz, pero por razones por demás despreciables. Vapuleaba una digna protesta organizado por la rebelión de peruanos por quienes aún corría sangre por el rostro y que trataban de hacer valer sus derechos. Aquel pobre bastardo, se carcajeaba en su inmunda plasticidad e ignorancia; hacía  muchos ja ja jas y  seguía con denigrantes palabras.

- Mierda - ¿Qué otra cosa podría decir? Por eso, durante los siguientes segundos lo miré bien, primero lo observe con amargura y asco, como quien escudriña un bicho, algo raro,o un alien. Luego mi mirada se volvió científica, buscando en aquella diminuta foto con atención microscópica, el por qué, del accionar así, de quien en la superficie podría señalarse como un tipo normal. Fue ese breve instante,como golpeado como un rayo, con un chorro de adrenalina hacia mi aún alcoholizado cerebro, que note ese extraño brillo rosado y ese fulgor verde rancio saliendo de sus ojos. 

- ¡Es un Zombie!¡Lima esta llena de zombies! ¡Carajo!...

Tuve que salir del pánico inmediatamente, darme cuenta que no había razón para enloquecer más; están ahí, me rodean , será mejor que no sospechen y que no me escuchen, porque si no tienen compasión por un bebe Somalí hemipléjico recién cagado, peor aún la tendrían conmigo.

No se confundan, no tienen corazón, satanizan palabras como derechos, protesta, alza de sueldos, reclamo o queja. Culpan de la pobreza a la pobreza misma y una solución de parte de nosotros hacia ellos , resulta en un comentario tan desagradable que causará  la inevitable izada de bandera que blande una svastica y te señalarán como si de tu boca brotara no saliva, sino más bien, pura bazofia. A pesar de todo tratarán de suavizar tu discurso con un toque de su sparklevarita y un ¡hay! no seas pues. Han dedicado su obra a desaparecer sistemáticamente de nuestra mente el sentido de dignidad, valores y deseos (deseos legítimos, no la barbie para navidad). Su compulsión los hace salivar en secreto como un perro rabioso a la espera de su próxima victima, su discurso se arrastra hacia ti tras palabras como, "mas inversión igual más trabajo" "crecimiento macroeconómico" u "oferta de temporada"están en todas partes, en las universidades, en el facebook, en la tele. Su andar hipster y siempre alegre es sólo un forma de hipnotizarte, mientras estés con ellos - ¡tu si ah! - pero en el fondo, no te quieren, no eres como ellos, sólo  quieren tu eterna servidumbre, en sencillo cerebro.

- Sí, tu cerebro - Se me escapó en voz alta - acaso creíste que Romero hacía esa película, porque se cansó de rascarse las pelotas. ¡Pues no!.

Ellos salen todos los días junto contigo, están comprando,  conversando, posteando, jurando y jugando, todo a la vez, y la fábrica ya no tiene sólo una procedencia, ahora se han expandido hasta los lugares donde menos los esperarías. Aún así es posible distinguir algunos cuarteles, como el Opus Dei , con aquel clarísimo zombi de pieles pútridas que es el cardenal ,el ppc, los votantes del Rafael Rey o los ya perdidos periodistas del diario correo.

A estas alturas espero que hayas notado el por qué de esta paranoia, pero no son los zombies el peor problema, el real problema es lo difícil que resulta hablar de ellos sin sentirte como un idiota, un izquierdista fétido y pedorreado, o un artista de la católica. Afortunadamente, hay gente digna como Oscar Ugarteche o Nelson Manrique, que son capaces de combatirlos, lo complicado:  Para ser tomados enserio, no pueden decir que son Zombies.

Entonces que nos queda, pues es simple, nada de ajo, ni balas de plata, no hay quien los detenga, la única manera de seguir bombeando sangre al cerebro es haciendo que nuestro corazón funcione y que no nos abandonemos a lo que se dice. No sera fácil la lucha y contrincantes de talla tratarán de convenceros de que esta paranoia es innecesaria. Pero recuerda, están allá afuera y atrincherarse no es la solución!